
Según qué comerciales de según qué concesionarios te quitan las ganas de comprarte un coche nuevo.
Por razones profesionales (mi coche empieza a ser calado en mi ambiente y cualquier dia me meten una bomba lapa que me suba a las alturas) he decidido mirar de cambiar el coche. Parece un buen momento: el grifo de ayudas sigue aún abierto aunque por poco tiempo. Deberían estar en los concesionarios rollo: "se me los llevan de las manos"...
Y los vendedores deberían saberlo. Pero apretan, y a veces un poco demasiado. Yo me dedico a vender ideas y, como dijo un gurú de la venta al que conocí, "para vender bien a veces ha de parecer que no quieras vender el producto". Y sobretodo me insistió en que "la forma más rápida de perder a un cliente es agobiarle".
Yo estos días he paseado en bastantes concesionarios. Y en algunos me he sentido algo agobiado, como si quisieran cerrar la venta ya.
La palma se la lleva una chica. Entré a su concesionario y el hecho de que me atendiera una chica fue un soplo de aire fresco.
Nada más equivocado, fue opresivo como un matrimonio con una que no tragas.
Empecé a mirarme un coche. Por mi forma de ser me preocupa poco el caballaje del motor o si el conjunto de siglas raras hará que mi coche frene en diez o cinco metros. Para usar una expresión catalana, un coche que me guste ha de hacerme "trempar". Y una vez lo veo ya empiezo a preocuparme por lo demás. Así que miro el que me gusta. La comercial me comenta que me mire otro, pero como voy con algo de prisas por el entreno de esgrima digo que ya me va bien mirar solo ese. Empieza a hablarme de las prestaciones del otro, pero yo insisto en mirar ese. Como no quedo abrumado por las prestaciones del otro me dice algo sobre de que "no tengo idea de qué busco". Y ya me he de morder la lengua.
Por que hacer sentir como tonto a un cliente es la forma más rápida de perderlo.
Ya metido en la voragine, sigo el ritual típico de la visita por el concesionario. Me voy a su despachito a "hacer números" (y no un 69 precisamente). Cuadro los números, que tampoco me impresionan. Y entramos en la conversación con la que perdió todos los números.
-Vendedora: ¿Para cuando tomarás una decisión?
-Yo: Quiero mirarme algo más, supongo que unas dos semanas.
-V: (Con cara de sorpresa) ¿¿Tanto tiempo??
Por mi trabajo profesional suelo tener que analizar las cosas y buscar óptimos. Quizá sea mejor un plan bueno hoy que uno perfecto mañana, pero cuando hay dinero que ha de llegarme via financiación quiero jugar con las misma seguridad. Además, he venido a mirarme un coche, no a que se dude de mis gustos automovilísticos ni de mi capacidad decisoria.
-Yo: (cara relajada, puño escondido bajo la silla en tensión). Veras, comprarme un coche no es comprarme unos pantalones. Sí unos pantalones me fallan o no me gustan tengo cuatro más en el armario. De coche solo tendré uno y quiero asegurar el tiro.
-V: (creo que nota mi mosqueo, pero ella a su bola) Es que te tomas demasiado tiempo. Lo ideal es mirarte dos o tres marcas y elegir. Si no te vuelves loco.
Perfecto. Mi vendedora se vuelve en mi maestra zen, iluminándome sobre como comprarme un coche. Solo falta que me ponga yo a lo "Follet Tortuga" sobre como ha de vender ella coches. Yo me limito a un cortés: "Cuando hay dinero en juego prefiero pecar de un exceso de prudencia e información que lanzarme sin pensarlo".
Nos despedimos y me fuí. Cuando me llamó para confirmar si seguía interesado largué algo sobre el coche de un amigo de mi padre y ya está.
Es que te cabrea tener que ver como se te suben a la chepa cuando eres tú el que tiene el dinero y el poder de decidir si compras o no. ¿Acaso el cliente no tiene razón siempre? (Suele abusar de ella, pero el vendedor necesita a los clientes como el pan en su mesa).
A parte del de arriba, dejo algunas sugerencias más para equipar la Primera División Motorizada del Frente de Liberación de Ruritania.

Coche de camuflaje. Así mis esbirros se moveran por los bosques sin ser vistos.

Transporte y apoyo logistico para la tropa.

Vehiculo acorazado (con la concha bien cargada, pelotudo).

Y esto es un transformer. Como mínimo. Con esta armada, nuestro enemigo temblará (de pavor o de risa, no se sabe).
La lucha sigue. Primero Ruritania, luego el Mundo mundial.
¡¡Viva Ruritania libre, Real e Imperial!!





